David Morales, director del IAJ: “Los jóvenes de hoy tienen talento para desarrollar sus ideas y compromiso social»

David Morales Zamora (Sevilla, 1989), licenciado en Ciencias Políticas y de la Administración por la Universidad Pablo de Olavide, es desde hace un año el director general del Instituto Andaluz de la Juventud (IAJ), organismo dependiente de la Junta de Andalucía que ha colaborado con SAMU en la puesta en marcha de la nueva Escuela de Oficios.

—¿Cómo ha vivido su primer año al frente del IAJ?
—Con muchas ganas de trabajar y con muchísima ilusión. Desde el Instituto Andaluz de la Juventud se pueden llevar a cabo muchas líneas de trabajo y de colaboración con la sociedad civil y con la Administración Pública para impulsar a la juventud andaluza. Además, existe un tejido de actores sociales muy comprometidos con la juventud que tenemos que potenciar y con los que tenemos que relacionarnos más.

—¿Qué supuso para usted su nombramiento como director general del IAJ?
—El hecho de poder aportar mi granito de arena en la sociedad y, en especial, en la juventud andaluza, es un gran reto personal.

—Cuándo llegó al cargo, ¿qué reto se impuso?
—El IAJ es para toda la juventud. Ésta es la premisa que quiero desarrollar desde la institución, es decir, que si tu proyecto es beneficioso para la juventud, intentaremos colaborar de diversas formas. Siempre le digo a mi equipo que lo importante es atender a todas las personas que nos pidan una reunión y, sobre todo, ir a los municipios para observar y entender las realidades de la juventud y poder ayudar desde la honradez y la sinceridad.

—¿Qué objetivos ha logrado el IAJ en este primer año con usted como director general?
—Entre los objetivos que nos marcamos destacan el desarrollo del Plan Estratégico de Juventud, crear conciencia de emprendimiento entre los jóvenes, erradicar los estereotipos de una juventud no participativa y promocionar el tejido asociativo juvenil con el programa Actívate, que hemos impulsado este año con una serie de líneas. En primer lugar, emprendimiento, empleabilidad juvenil e innovación. Dos, igualdad, diversidad-LGTBI, tolerancia, inclusión de la juventud con discapacidad y prevención de la violencia de género. Tres: cultura, creatividad, arte y talento juvenil. Y por último, vida saludable, conocimiento del entorno natural y sostenibilidad.

—En su opinión, ¿cuáles son las principales virtudes de los jóvenes de hoy?
—Los jóvenes de hoy tienen talento para desarrollar sus ideas y compromiso social. He viajado por las ocho provincias conociendo proyectos por y para los jóvenes y he podido comprobar el potencial de la juventud andaluza. Por ejemplo, la asociación juvenil Carabela en Huelva fomenta el ocio saludable entre cientos de jóvenes. La Asociación Adaner de Granada cuenta con proyectos en defensa de la atención a la anorexia nerviosa y bulimia entre la juventud. La Asociación juvenil Eo Eo tiene una implicación impresionante con los jóvenes en Málaga y con la cooperación al desarrollo en Senegal. Además, están los valores fundamentales que transmiten los scouts o el movimiento contra la intolerancia, las diferentes asociaciones juveniles LGTBI en defensa de la igualdad real o las asociaciones juveniles que trabajan por y para los jóvenes con discapacidad. Es importante difundir y poner en valor este compromiso que muchos jóvenes de Andalucía tienen con la sociedad.

—Uno de los principales problemas a los que se enfrenta la juventud hoy es la falta de oportunidades laborales. ¿Qué acciones propone el IAJ para hacer frente a esto?
—En 2019, hemos realizado diferentes programas piloto para dar herramientas a los jóvenes en el conocimiento de la creación de una cooperativa, dar forma a ideas de negocio y conocer la figura del autónomo. Además, promovemos una ayuda que está orientada a sufragar los gastos para lanzar proyectos empresariales.

—Recientemente estuvo en la inauguración de la nueva Escuela de Oficios de SAMU, en la que colabora el IAJ. ¿Qué le parece este proyecto?
—Es una iniciativa que busca dotar a los jóvenes de herramientas para favorecer su autonomía y ayudarles a incorporarse con éxito al mercado laboral. Son necesarios proyectos de este tipo para crear y potenciar acciones para los más jóvenes con la finalidad de dar formación para conseguir su empleabilidad.

—¿Qué retos tiene el IAJ por delante?
—Alzar la voz, porque estamos convencidos de que los jóvenes deben participar en las decisiones políticas.

Lourdes Vázquez: «Vamos a cambiarle la vida a muchos jóvenes»

Licenciada en Pedagogía, Lourdes Vázquez (Fuente de Cantos, Badajoz, 1984) dirige desde su apertura en enero el proyecto de la Escuela de Oficios de SAMU. Durante su carrera profesional ha trabajado con menores en situación de riesgo social, personas con discapacidad intelectual y graves trastornos de conducta, y como orientadora de Formación Profesional.

—¿Cómo surgió el proyecto de la Escuela de Oficios SAMU? ¿Qué motivó su puesta en marcha?
—SAMU cuenta con numerosos centros de menores en acogida en todo el territorio nacional. La mayoría de estos jóvenes se encuentran en edad de preemancipación y no existen recursos suficientes para acoger a estos chicos cuando cumplen los 18 años. El proyecto de la Escuela de Oficios surgió de la necesidad de ayudar a este colectivo para su inclusión social y laboral, y de la preocupación y labor que realiza SAMU en darles las herramientas necesarias para que puedan llegar a ser personas adultas responsables y autónomas.

—¿No se trabaja este aspecto ya en los Centros de Inserción Sociolaboral de SAMU?
—Sí, pero con la Escuela de Oficios hemos querido dar un paso más en la formación de estos chicos, ampliando la oferta de los programas formativos, su duración teórica y práctica, y estamos trabajando para obtener la acreditación por parte de distintas entidades.

—¿Cuál es su labor como directora de este proyecto?
—Mi principal labor es de coordinación: tener en cuenta a todas las partes implicadas en el proyecto, diseñar los programas formativos que mejor se adapten al perfil de los alumnos, tener en cuenta la visión de los especialistas en cada sector, sentar las bases pedagógicas de la Escuela, apoyar y coordinar al equipo docente, y marcar los protocolos de actuación para que exista buena comunicación entre la escuela y los centros de inserción sociolaboral.

—¿Cuál es el principal objetivo de la Escuela de Oficios?
—El proyecto nace con la convicción de que es necesario desarrollar acciones que favorezcan la integración social y laboral de nuestros alumnos. El objetivo final es conseguir la contratación de los chicos en empresas colaboradoras.

—¿Cuál es el perfil de los alumnos?
—Son jóvenes de 16 y 18 años. Algunos tienen dificultades con el idioma, pero se están esforzando mucho, tienen muy claro lo que quieren y están muy motivados.

—¿Qué tipo de oficios se enseñan en esta escuela?
—En enero arrancamos con dos cursos: auxiliar de albañilería y atención sociosanitaria a personas dependientes. Ahora estamos trabajando en los próximos cursos: auxiliar de jardinería, mediador intercultural, auxiliar de cocina y soldadura.

—¿Cuál está siendo la actitud de los alumnos?
—Los alumnos están muy motivados. Los docentes me han transmitido que se muestran muy participativos, hacen preguntas, comparten sus experiencias, e incluso bromean en las clases, generando así muy buen ambiente. En algún momento, incluso les han pedido más material de estudio a los profesores. Se han adaptado muy bien a la escuela, son un grupo más en Escuela SAMU.

—¿Cómo transcurrieron los primeros días?
—Me quedo con la cara de los chicos el día de la inauguración. Se les notaba nerviosos e ilusionados, mirando lo que hacían otros alumnos en la escuela. Me encantaron las palabras de agradecimiento de uno de los chicos, en las que contaba su experiencia de vida y la oportunidad que suponía para él esta escuela.

—Tras dos meses, la primera promoción ya ha terminado su formación teórico-práctica. ¿Cuántos alumnos se han graduado?
—Se han graduado 10 alumnos en auxiliar de atención sociosanitaria a personas dependientes, y ocho en auxiliar de albañilería. Los alumnos están muy agradecidos, valoran mucho la formación, se sorprenden al conocer todo lo que hacen los profesionales en los centros y se han establecido unos vínculos muy bonitos entre profesores y alumnos.

—¿Dónde están desarrollando los alumnos sus prácticas profesionales?
—En centros de SAMU. Los alumnos de auxiliar de albañilería están colaborando en las obras de SAMU Wellness y las del centro ISL de Alcalá de Guadaíra. Por otro lado, los chicos de auxiliar en atención sociosanitaria están trabajando en la Unidad de Estancia Diurna de San Lucas y en la Residencia Santa Ana, ambos en Sevilla capital, y especializados en la atención de personas con discapacidad intelectual y/o trastorno de conducta. Los alumnos están muy implicados, muestran una actitud ejemplar, quieren colaborar en todas las tareas y aprender todo lo que pueden de los profesionales de SAMU. El feed-back de los tutores de prácticas está siendo muy positivo.

—¿Cómo está afectando el estado de alarma decretado por el Gobierno de España como consecuencia de la expansión del virus Covid-19 a la formación y las prácticas de estos chicos?
—Nuestros alumnos solo han podido disfrutar de dos semanas de prácticas. Al igual que en todos los centros educativos, hemos tenido que parar nuestra programación. Ahora mismo, los chicos siguen las programaciones de sus centros, no pueden salir. La escuela adaptará el calendario cuando todo esto acabe para que no pierdan esta oportunidad.

—¿Qué está significando este proyecto para usted?
—Es un proyecto que me enamoró desde el primer día. Es todo un reto que estoy viviendo con mucha ilusión. Si lo hacemos bien, vamos a cambiarle la vida a muchos jóvenes. Y a nivel profesional, me está ayudando a seguir creciendo y aprendiendo, tener experiencias nuevas, y a reilusionarme con el trabajo. Cuando sabes que con tu trabajo estás poniendo un granito de arena para ayudar a alguien, todo el esfuerzo merece la pena

—¿Cuáles son los retos futuros que se plantea la Escuela de Oficios?
—A corto plazo, nuestros retos son ampliar la oferta formativa y ofrecer los cursos a todo aquel que esté interesado en participar en nuestra formación. Y, a largo plazo, crear una amplia red de empresas colaboradoras para las prácticas y futuras contrataciones, y convertir nuestros cursos en certificados de profesionalidad.

Escuela de Oficios de SAMU: una profesión para el futuro

SAMU inauguró el 7 de enero la Escuela de Oficios SAMU, un pionero programa formativo para personas en riesgo de exclusión social con el objetivo de proporcionar les un oficio y favorecer su inclusión laboral.

Una veintena de menores extranjeros no acompañados procedentes de centros de Sevilla gestionados por Fundación SAMU forman la primera promoción de alumnos de esta nueva escuela, cuya formación se centra en oficios con alta empleabilidad en nuestro país como mantenimiento, construcción, jardinería, metal, hostelería y servicios sociales. Así, los cursos que se imparten son de aprendiz de peón de mantenimiento, pintor, albañil, jardinería, soldador, pinche de cocina y auxiliar de monitor de apoyo a personas con discapacidad intelectual.

El acto inaugural, que se celebró en Gelves, contó con la presencia del delegado del Gobierno de la Junta de Andalucía en Sevilla, Ricardo Sánchez Antúnez; el director general del Instituto Andaluz de la Juventud (IAJ), David Morales Zamora; y la directora general de Infancia, de la Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación de la Junta de Andalucía, Antonia Rubio González; además del director general de SAMU, Carlos González de Escalada; el director de Escuela SAMU, Juan González de Escalada; y la directora de la nueva Escuela de Oficios, Lourdes Vázquez, junto a otros representantes de SAMU, la Diputación de Sevilla y otras instituciones.

“Podéis contar con el Instituto Andaluz de la Juventud para lo que necesitéis. Os invito a que nos visitéis y podáis ver todas las actividades que realizamos y en qué podemos ayudaros”, animó a los alumnos el director general del IAJ, David Morales.

 

Antes, uno de los alumnos leyó un breve manifiesto en representación de sus compañeros en el que agradecía la oportunidad que les ha brindado SAMU y que les permitirá formarse en un oficio.
Tras la presentación, los asistentes realizaron una visita por las instalaciones de la Escuela SAMU y su nueva clínica de simulación, de la cual podrán disfrutar durante sus prácticas los alumnos de la Escuela de Oficios.

Los cursos que aquí se imparten, de una duración de cuatro meses, incluyen prácticas en empresas, lo que supondrá de media el 75% de la duración de la formación. La etapa teórico-práctica corre a cargo de profesionales del sector en coordinación con el equipo pedagógico de la Escuela SAMU y el equipo de integración socio-laboral del Área de Menores. El alumnado tiene un papel muy activo en su formación, persiguiendo conseguir la motivación, autonomía, iniciativa y responsabilidad necesarias para el desarrollo profesional y personal.

Con este proyecto, SAMU pretende recuperar la filosofía y objetivos de las antiguas Escuelas de Artes y Oficios de España, promovidas en el siglo XIX, y responder a la preocupación como entidad por dotar a estos menores, y en general a los jóvenes andaluces desempleados, de herramientas para favorecer su autonomía y ayudarles a incorporarse con éxito al mercado laboral para que, en definitiva, puedan llegar a ser personas adultas y responsables; incrementar las competencias y habilidades sociales de los destinatarios del programa; y apoyar la contratación a través de empresas colaboradoras.

El proyecto de la Escuela de Oficios SAMU se desarrolla en las instalaciones que la entidad tiene en Gelves (Sevilla), un complejo con 18.000 metros cuadrados con 15 aulas de formación y multitud de espacios de simulación donde ya se imparten otros programas formativos relacionados con el ámbito de la salud y los servicios sociales, como el Máster de Enfermería en Urgencias, Emergencias, Catástrofes y Acción Humanitaria (UECAH) y el Máster en Medicina de Urgencias.

De momento, los alumnos de esta Escuela de Oficios son menores extranjeros que han llegado a España de manera irregular y que habitan en algunos de los centros de menas gestionados por Fundación SAMU, pero el objetivo final es que ésta sea una Escuela abierta a la que pueda acceder todo tipo de jóvenes que quieran formarse en un oficio.

SAMU cuenta con un total de 952 menores en acogida en todo el territorio nacional y, la mayoría, se encuentra en la etapa de pre-emancipación. Además, no existen recursos de mayoría de edad suficientes para acoger a estos niños cuando cumplan 18 años, de ahí la importancia de formarles en un oficio que les permita incorporarse y mantenerse en el mercado laboral para ser autosuficientes.

Primeros apoyos para la Escuela de Oficios SAMU

SAMU ha alcanzado un acuerdo con el Instituto Andaluz de la Juventud (IAJ) en virtud del cual este organismo de la Junta de Andalucía colaborará en la difusión y en el desarrollo de uno de los proyectos más importantes de la organización en el calendario de 2020: la puesta en marcha de la Escuela de Oficios SAMU.

El proyecto Escuela de Oficios SAMU nace de la preocupación de la organización por dotar a los menores extranjeros no acompañados y, en general, a los jóvenes andaluces desempleados, de conocimientos, habilidades y herramientas para favorecer su autonomía y ayudarlos a incorporarse con éxito al mercado laboral.

Así, la Escuela de Oficios SAMU, un proyecto pionero en Andalucía, planteará diversos programas formativos para menores con el objetivo de dotar de un oficio a estos jóvenes y favorecer su inclusión laboral. Estos programas se centrarán en oficios con alta empleabilidad en nuestro país: mantenimiento, construcción, jardinería, metal, hostelería o servicios sociales, entre otros.

Entre los cursos anuales que darán cuerpo a esta escuela se han programado, entre otros, los de aprendiz de pinche de cocina, aprendiz de peón de albañil, aprendiz de soldador o auxiliar de monitor de apoyo a personas con discapacidad intelectual.

El director del IAJ, David Morales, se ha comprometido con el director general de SAMU, Carlos González de Escalada, a colaborar con el proyecto a través de la difusión activa de la iniciativa y de las sucesivas convocatorias de los cursos formativos.

Decano de los servicios de emergencia en España, SAMU ha formado desde mediados de los ochenta a más de 11.000 profesionales en los ámbitos de las Urgencias, Emergencias, Atención a las Catástrofes y Acción Humanitaria. Para ello dispone de la Escuela SAMU, un complejo de 18.000 metros cuadrados localizado en Gelves (Sevilla) y dotado con diversos espacios de simulación, que está considerado uno de los más avanzados de Europa en su especialidad.

SAMU, a través de su Fundación, es la principal entidad nacional en la gestión de centros de acogida de menores extranjeros no acompañados, con cerca de 1.000 niños atendidos en todo el territorio nacional.